Adolescentes

Alcohol y adolescencia: que dice la ciencia de dar permiso para «probar» alcohol?

En la actualidad el alcohol está muy presente en el tiempo libre y en las relaciones sociales de los jóvenes. En países como Estados Unidos y España, es la sustancia cuyo consumo está más extendido entre los estudiantes de 14-18 años de edad, por lo que la Academia Americana de Pediatría (AAP) considera que el consumo de alcohol en menores es un problema de salud grave que puede ponerlos en enormes riesgos de salud y seguridad.

Comenzar a beber a una edad inapropiada trae varias consecuencias indeseables. En primer lugar, aumenta el riesgo de adicción y problemas de salud mental. En segundo lugar, puede tener efectos negativos a largo plazo en el desarrollo cognitivo y emocional. 

En cuanto a la edad de consumo, legalmente la ley es clara: la edad mínima legal para la compra y consumo de bebidas alcohólicas es de 18 años. Sin embargo, no se trata solo de la ley, sino también de comprender las razones detrás de ella.

Muchos padres suelen creer que, permitiéndoles a los menores consumir alcohol, estos desarrollan una actitud más responsable hacia la bebida, de hecho ven esto como una estrategia de protección, creyendo que reduce la curiosidad por el alcohol y brinda la oportunidad de supervisar el consumo seguro. Sin embargo, estudios de varios grupos de investigación han demostrado que los padres que ofrecen alcohol, incluso solo sorbos o degustaciones, en realidad aumentan el consumo futuro, en lugar de disminuirlo. Entre algunos de los aspectos más destacados de estos estudios resaltan los siguientes hechos:

  • El consumo de alcohol en adolescentes con permiso parental predice daños posteriores relacionados con el alcohol.
  • Se desconoce cómo la edad de inicio del consumo de alcohol con permiso de los padres afecta los resultados posteriores.
  • Consumir alcohol con permiso parental es riesgoso y no depende de la edad de inicio.

En comparación con los adolescentes sin permiso de sus padres para beber en casa, aquellos con permiso tenían significativamente más probabilidades de haber bebido alcohol en el último mes (aproximadamente un 20% más de probabilidad) y en la última semana (casi un 45% más de probabilidad).

Impacto en el desarrollo cerebral. Este es uno de los aspectos más importantes que ha destacado la ciencia. El cerebro humano solo alcanza su madurez completa hasta alrededor de los 25 años. Durante este período, están en pleno desarrollo algunas áreas críticas como las relacionadas con la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones y el control de impulsos. El consumo de alcohol antes de que el cerebro haya madurado puede interferir en este proceso. De hecho, en algunos casos llega a causar daños que podrían ser irreversibles por lo que Introducir el alcohol a edades tempranas, como los 15 años, puede tener consecuencias graves y duraderas.

Problemas de Salud Física y Mental: El alcohol puede causar daño a órganos como el hígado y el corazón, y aumentar el riesgo de problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad.

Mayor Riesgo de Adicción: El consumo temprano de alcohol es un factor de riesgo significativo para desarrollar una dependencia al alcohol en la edad adulta.

Conductas de Riesgo: La desinhibición que produce el alcohol puede llevar a los adolescentes a tomar decisiones peligrosas, como conducir bajo los efectos del alcohol, participar en actos de violencia o tener relaciones sexuales sin protección, exponiéndolos a enfermedades de transmisión sexual y riesgos de embarazos no deseados. El alcohol cambia la forma en que las personas piensan y actúan.

Problemas Legales y Sociales: El consumo de alcohol antes de la edad permitida puede acarrear problemas con la ley, así como conflictos con la familia, amigos y en el ámbito escolar.

Presión social

Entre los 11 y los 18 años, los jóvenes son especialmente susceptibles a la influencia de las personas que los rodean. Suelen fijarse en lo que hacen y dicen los otros jóvenes de su edad, pero los familiares, los medios de comunicación y la comunidad que los rodea también son importantes. Si todas las personas a las que admiran y en las que confían parecen beber, los adolescentes podrían sentirse presionados a probarlo. La imitación, la curiosidad y el deseo de ser como los demás tienen un peso muy importante en el inicio del consumo de alcohol.

Diversión y placer

Para muchos, el alcohol se asocia con la diversión y placer. Buscan sentir emociones nuevas, relajarse, o simplemente pasar un «buen rato» en fiestas y reuniones sociales. Adicionalmente, consumir alcohol genera la sensación de sentirse mayores e independientes.

Estrés

A la mayoría de los jóvenes les preocupan los estudios, lo que ocurre en el mundo que los rodea y muchas cosas más. Muchos recurren al alcohol para olvidar los problemas personales, superar la timidez y/o relacionarse mejor. Las fuentes de estrés podrían ser el paso de la escuela intermedia a la secundaria, la ruptura con un amigo o una pareja romántica o enfrentar una separación o divorcio familiar. Un cambio importante, una enfermedad grave o cualquier otro evento traumático también podría ser un incentivo para su consumo.

Entorno

Si los niños y adolescentes crecen escuchando que beber, incluso beber en exceso, es normal, divertido o útil para enfrentar el estrés de la vida, es probable que experimenten con el alcohol a una edad temprana. El ejemplo de los padres y otras personas en sus vidas dará forma a sus propias actitudes sobre el alcohol.

Antecedentes familiares

Los niños de familias (biológicas o adoptivas) en las que otros han luchado contra la adicción correrán un mayor riesgo de tener problemas con el alcohol. Sabemos que el trastorno por consumo de alcohol es una enfermedad compleja que implica un riesgo genético. Sin embargo, los niños adoptados que crecen en hogares en los que se abusa del alcohol también se enfrentan a mayores riesgos de padecer un trastorno por consumo de alcohol.

Gráfico ESTUDES 2023 sobre motivos del consumo de alcohol en jóvenes españoles.

La Importancia de la Prevención y la Educación

En lugar de permitir o incentivar el consumo de alcohol, es fundamental que los padres y educadores:

  • Establezcan límites claros: Reiterar que el alcohol no está permitido antes de los 18 años, y las razones detrás de esta norma.
  • Fomenten la comunicación abierta: Hablar con los adolescentes sobre los riesgos del alcohol y responder a sus preguntas sin juicios.
  • Sirvan de modelo: Mostrar un consumo responsable de alcohol (si se elige beber) o abstenerse por completo, enviando un mensaje coherente.
  • Promuevan actividades saludables: Animar a los adolescentes a participar en deportes, arte, pasatiempos y otras actividades que no involucren el alcohol.
  • Busquen apoyo si es necesario: Si hay preocupación sobre el consumo de alcohol en un adolescente, buscar ayuda profesional es crucial.

¡La prevención y la educación son clave para el bienestar de nuestros niños y adolescentes! Las investigaciones demuestran que los padres son la razón número uno por la que los niños deciden no beber. Esta es solo una de las razones por las que la AAP recomienda que hablemos con nuestros hijos pronto y a menudo sobre el consumo de alcohol en menores.

En resumen:

Permisar el consumo de alcohol a niños y adolescentes bajo nuestra presencia parece ser una práctica que puede normalizar el consumo temprano y llevar a patrones de consumo problemáticos en el futuro.

Es necesario estar informados y corregir las percepciones del consumo supervisado de alcohol como una estrategia de reducción de daños y enfatizar el daño que supone el permiso de los padres para consumir alcohol, independientemente de la edad.

Como padres, cuidadores y miembros de la comunidad, tenemos un rol fundamental en la prevención del consumo de alcohol en adolescentes.

Tu ejemplo, tus límites claros y tu comunicación abierta son las herramientas más poderosas que tienes para proteger a tus hijos.


¿Hay algo más que te gustaría saber sobre este tema?


REFERENCIAS

Pereda B, Caluda-Perdue N, Levy S, Zhang L, Colder CR. (2025). Age of onset of adolescent alcohol use with parental permission and its impact on drinking and alcohol-harms in young adulthood: A longitudinal study. Addict Behav;164:108271. doi: 10.1016/j.addbeh.2025.108271. Epub 2025 Feb 2. PMID: 39919395.

National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. (2025). Información sobre el consumo de alcohol entre menores de edad. Disponible en: https://www.niaaa.nih.gov/publications/informacion-sobre-el-consumo-de-alcohol-entre-menores-de-edad

American Academy of Pediatrics. (2024). Consumo de alcohol en menores de edad: cómo hablar con su hijo. Disponible en: https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/teen/substance-abuse/Paginas/why-to-have-the-alcohol-talk-early.aspx

SAMHSA, Center for Behavioral Health Statistics and Quality (CBHSQ). 2023 National Survey on Drug Use and Health. Table 2.8B—Alcohol use in lifetime, past year, and past month: among people aged 12 or older; by detailed age category, percentages, 2022 and 2023. [cited 2024 Aug 23]. Available from: https://www.samhsa.gov/data/report/2023-nsduh-detailed-tables

OPS. (2022). El alcohol en la adolescencia. Disponible en: https://www.paho.org/es/documentos/serie-alcohol-alcohol-adolescencia

Australian Institute of Family Studies. (2021). Alcohol use among teens allowed to drink at home. Disponible en: https://aifs.gov.au/sites/default/files/2024-10/lsac-snapshot-2-drinking-at-home.pdf

Colder CR, Shyhalla K, Frndak SE. (2018). Early alcohol use with parental permission: Psychosocial characteristics and drinking in late adolescence. Addict Behav;76:82-87. doi: 10.1016/j.addbeh.2017.07.030. Epub 2017 Jul 25. PMID: 28772246; PMCID: PMC5614833.

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